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Una joven fue a ver a su madre. Le contó sobre los momentos que estaba viviendo y lo difícil que le resultaba salir adelante. No sabía cómo iba a hacer para seguir luchando y que estaba punto de darse por vencida y abandonar todo. Ya estaba cansada de luchar y empeñarse por vencer los obstáculos. Tenía la impresión de que tan pronto lograba encontrarle la solución a un problema, inmediatamente surgía otro.
Su madre le pidió que la acompañara a la cocina. Llenó tres ollas con agua. En la primera colocó zanahorias, en la segunda huevos y, en la última,colocó granos de café molidos. Sin decir una palabra esperó que el agua de las ollas empezara a hervir. Unos veinte minutos más tarde apagó las hornallas.
Retiró las zanahorias y las colocó en un recipiente. Hizo lo mismo con los huevos. Luego, con un cucharón, retiró el café y también lo puso en otro recipiente. Dirigiéndose a su hija, le preguntó: "Ahora dime lo que ves".
 "Veo zanahorias, huevos y café", fue la respuesta de la hija. La madre le pidió que se acercara y tocara las zanahorias. Estaban blandas. Después le pidió que tomara un huevo y lo pelara. Una vez retirada la cáscara, pudo observar que el huevo se había endurecido. Finalmente, le pidió que tomara un trago del café. La hija sonrió al oler el rico aroma que desprendía la infusión.
Entonces la hija preguntó: "¿A qué viene todo esto, mamá?" La madre le explicó que cada uno de esos objetos había tenido que enfrentar la misma adversidad -el agua hirviendo- pero cada uno había reaccionado de una manera diferente. La zanahoria era dura, resistente en el momento de haber sido colocada en el agua. Sin embargo, al ser sometida al agua hirviendo, quedó blanda y débil. La frágil cáscara exterior había protegido al líquido del interior del huevo. Pero, una vez hervido, el interior se endureció. Sin embargo, los granos de café molidos eran singulares. Una vez colocados en el agua hirviendo, fue el agua la que cambió.
"¿Con cuál de estos elementos te puedes identificar?" le preguntó a la hija. "Cómo le respondes a la adversidad cuando ésta golpea a tu puerta?
¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café? Piensa en esto: ¿Qué soy? ¿Soy la zanahoria que parece ser fuerte pero, con el dolor y la adversidad me marchito y pierdo mi fuerza? ¿Soy el huevo que al principio tiene un corazón blando, pero cambia con el calor? ¿Es que tuve un espíritu fluido pero, después de una muerte, una separación, un problema económico o alguna otra situación difícil, me he vuelto dura y rígida? ¿Será que el aspecto de mi cáscara no cambió pero, por dentro, me he convertido en una persona amargada y difícil, con un espíritu rígido y un corazón endurecido?
¿O es que soy como los granos de café? De hecho, el grano hace cambiar al agua caliente, precisamente a la circunstancia que le produce dolor. Cuando el agua se calienta, el grano libera la fragancia y el sabor. Si tú eres como el grano de café entonces, cuando las cosas han llegado a su peor momento, tú empiezas a mejorar y a cambiar la situación creada alrededor tuyo. ¿Te puedes elevar a otro nivel en los momentos más sombríos y al enfrentar enormes desafíos?
¿Cómo enfrentas la adversidad? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?

Ocho de los diez mejores productores de café en el mundo están en América Latina según el jurado organización especializada Rainforest Alliance.

Los premios fueron presentados en un evento llamado "La calidad del vino Rainforest Alliance", celebrado en el Salón de calificación InterContinental Intercambio de  Nueva York , el  Estados Unidos .

Los resultados de esta clasificación se anunció el 29 de abril de 2011 a la Rainforest Alliance almuerzo que tuvo lugar durante la feria anual de la Asociación de Especialistas de café de América (SCAA) en Houston, Texas.

76 cafés de 10 orígenes fueron presentados en la primavera de degustación a un panel de expertos en café. Este es el grupo Aquadas café Rainforest  Colombia , que recibió el puntaje más alto con 89 puntos.

Situado en un bosque tropical de los Andes en el norte de Colombia, operación cubre 1800 hectáreas a una altitud de 2.100 metros.

Por primera vez en los Premios de la historia de Cata de Rainforest Alliance, todos los cafés presentados fueron calificados más altos que el 80, la puntuación mínima para recibir una calidad, y 14 de ellos se les dio una puntuación por encima de 85 demostrando que las prácticas de la agricultura sostenible puede producir café de alta calidad.

La certificación de Rainforest Alliance requiere la implementación de estrictas prácticas sociales y ambientales en la propiedad desde 2003.

De acuerdo con Linda Smithers, ex presidente de la SCAA, cuando usted prueba un café una propiedad que se reunió las prácticas impuestas por Rainforest Alliance nos damos cuenta de inmediato que se trata de un producto de alta calidad.

Lista de las 10 fincas de café en el mundo

1 Aguadas de Rainforest Group                 Colombia 89.00
2 Sidama Coffee Farmers Union Cooperativa Etiopía 86.79
3 El Diviso                                                 Colombia 86.46
4 Comicaol                                                 Honduras 86.07
5 Santa Teresa                                         El Salvador 85.71
6 Jumboor Estate, Tata Coffee                         India 85.50
7 Finca Kassandra                                         México 85.46
8 El Guayabito, Catalina, San Antonio         Colombia 85.36
9 Finca El Zapote                                         Guatemala 85.35
10 ADESC                                                 Guatemala 85.35

Quién iba a creer que se puede combinar el café con el jengibre? pues les mostramos toda la infinidad de delicias que se pueden hacer. Aquí les dejamos unas cuantas.


Café con jengibre
Ingredientes (para 4 personas):
4 cucharadas soperas de café molido
1 pizca de jengibre
4 cucharaditas de miel
4 cucharaditas de nata

Preparación:
Mezcla el café con el jengibre y prepara un café corto. Pon en las tazas miel. Vierte el café y decora con la nata.

Café a la miel
Ingredientes (para 4 personas):
4 cucharadas de café molido
2 ramitas de canela
miel

Preparación:
Prepara un café normal. Pon 2 cucharaditas de miel en cada vaso y media ramita de canela. Vierte el café muy caliente.

Ingredientes (para 4 personas):
4 cucharadas de café molido
1 pizca de canela en polvo
2 ramitas de canela
Preparación:

Prepara un café espresso
Añade en caliente una pizca de canela. Sirve con media ramita de canela en cada taza.

Café con cardamomo
Ingredientes:
3 tazas de café caliente preparado fuerte
semillas de 3 vainas de cardamomo
4 cucharadas de ron
4 cucharaditas de azúcar

Preparación:
Calienta un poco el ron con el cardamomo y el azúcar. Agrega el café caliente y sirva.

Café con naranja

Ingredientes:
3 tazas de café preparado fuerte
¾ tasa de jugo de naranja
cáscara de naranja 
4 cucharadas de crema
azúcar al gusto
canela en polvo
Preparación:

Prepara el café. Quita la cáscara de una naranja y agrega al café caliente, tapa y deja reposar hasta que enfríe completamente. Cuela y mezcla con el jugo de naranja el azúcar y la crema. Sirve sobre hielo y agrega canela. Decora con naranja.

Café helado
Prepara un café fuerte y deja enfriarlo en la nevera. Cuando esté bien frío, bátelo en la licuadora con hielo picado y azúcar al gusto. Sirve inmediatamente.

Café indio
Ingredientes (para 4 personas):
4 cucharadas de café molido
4 cucharadas de melaza
4 cucharadas de ron
1 cucharadita de maizena
4 cucharadas de leche de coco

Preparación: 
Prepara un café largo y endulzado con la melaza. Vierte el ron. Mezcla la maizena con la leche de coco y cuece hasta que espese. Reparte la crema en cuatro tazas y vierte por encima el café caliente.

Café helado con canela

Ingredientes:
2 ½ tazas de café preparado extra fuerte y caliente
3 astillas de canela
4 clavos 
2 cucharadas de azúcar morena 
hielo

Preparación:
Agrega clavos y canela al café y deja reposar tapado por una hora. Descarta los clavos y canela, añade el azúcar y revuelve bien. Coloca hielo en vasos y sirve el café.

Capuchino casero
Ingredientes:
7 tazas de café fuerte y caliente
2 cucharadas rasas de azúcar
9 cucharadas de leche en polvo
3 cucharadas de licor de café

Preparación:
Mezcla todos los ingredientes en la licuadora hasta la obtención de espuma y sirve inmediatamente. Decora con canela en polvo.

Coctail de café
Ingredientes:
2 copas de coñac
1 copa de oporto
2 yemas de huevo
2 cucharadas de crema de leche
2 cucharadas de azúcar
1 pocillo de café tinto concentrado
Preparación:

Bate todo durante unos 30 segundos en la licuadora. Al final, agregue hielo.

Ponche de café
Ingredientes (para 4 personas):
4 cucharadas de café molido
2 ramitas de canela
1 corteza de naranja
4 copitas de ron

Preparación:
Prepara 4 tazas de café cortas. Viértelas en una cacerola de barro a fuego lento. Hecha la canela y la corteza de naranja. Aparte, calienta el ron y viértelo por encima del café. Flambea.

Nuestro Café Dizant comienza con una selección muy cuidadosa de granos verdes, para luego ser tostada y empacada en bolsas de aluminio resultando un excelente café de aroma delicado, suave y flexible. Por esto nuestro Café Dizant es de Exportación. 

Cualquier adulto normalmente ya ha bebido al menos una vez una taza de café en su vida. Se consume en todas partes. Está claro que amamos a nuestra cafeína. De hecho, hay muchas ventajas de ser parte de la mayoría de la población a tomar café todos los días. El café es excelente para el cerebro, la piel y el cuerpo. 

A continuación presentamos algunas de las razones por las que debe levantarse cada mañana con una buena taza de café...

El café es fuente de antioxidantes
De acuerdo con estudios realizados, además de las frutas y las verduras que son muy ricas en antioxidantes, parece que el cuerpo humano absorbe mucho más del café. Con el simple olor del café tiene un efecto desestresante.
Investigadores de la Universidad Nacional de Seúl examinaron los cerebros de las ratas bajo estrés (causada por la falta de sueño) fueron expuestos a los sabores de café,  y notaron que las proteínas relacionadas con el estrés reaccionaron. Aunque este estudio del aroma no está relacionada con el estrés, sino causada por una falta de sueño, de tensión. Por lo tanto, no podemos decir con certeza que debemos mantener una bolsa de granos de café tostado en su mesita de noche. Aunque nada te impide intentarlo!

Café a reducir los síntomas de la enfermedad de Parkinson
Según un artículo publicado en Science Daily, publicado en 2012, el consumo de café ayuda a las personas con la enfermedad de Parkinson para controlar sus movimientos. Ronald Postuma, autor del estudio, dijo: "Los estudios han demostrado que los consumidores de cafeína son menos propensos a desarrollar la enfermedad de Parkinson, pero este es uno de los primeros estudios que concluyen que la cafeína puede ser una cura para aquellos que ya tienen la enfermedad."

El café es excelente para el hígado (especialmente si usted consume alcohol)
Un estudio de 2006 de 125 000 personas durante 22 años, encontraron que aquellos que bebían al menos una taza de café al día redujeron en un 20% sus probabilidades de desarrollar cirrosis hepática - una enfermedad autoinmune debido al consumo excesivo de alcohol que tiene síntomas de insuficiencia hepatocelular (mal funcionamiento del hígado) y cáncer. Arthur L. Klatsky, quien dirigió el estudio, dijo a The Guardian: "El consumo de café parece tener efectos protectores contra la cirrosis alcohólica y un menor riesgo de ser hospitalizados o morir de cirrosis alcohólica".

La investigación también ha demostrado que el café puede ayudar a proteger contra la enfermedad de hígado graso no alcohólica (EHNA). Un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de Duke-NUS, con sede en Singapur, encontró que beber al menos cuatro tazas de café o té al día puede ayudar a proteger contra los ataques de hígado graso no alcohólico.

El café puede hacer más feliz
Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Salud de los EE.UU. encontró que aquellos que bebían al menos cuatro tazas de café tenían 10% menos probabilidades de estar deprimidos que los no consumidores. Y al parecer esto no se debe al "efecto de la cafeína" - la Coca-Cola también puede producir este efecto.

El consumo de café a reducir la tasa de suicidios
De acuerdo con un estudio realizado por la Escuela de Medicina de Harvard, beber de dos a cuatro tazas de café al día puede reducir el riesgo de suicidio en los hombres y las mujeres en un 50%. Razón dada: el café actúa como un antidepresivo suave facilitando la producción de neurotransmisores, como la serotonina, la dopamina y la norepinefrina.

Reduce las probabilidades de desarrollar cáncer de la piel (si eres mujer)
Brigham y el Hospital de Mujeres de Boston y la Escuela Médica de Harvard siguieron 112.897 hombres y mujeres durante un período de más de 20 años y, de acuerdo con sus conclusiones, las mujeres que bebían al menos tres tazas de café al día son mucho menos propensos a desarrollar cáncer de piel que aquellos que no beben.

Café usted puede hacer un mejor atleta
Usted puede leer lo siguiente en el New York Times: "Los científicos y los atletas han sabido por años que una taza de café antes de un entrenamiento aumenta el rendimiento deportivo, sobre todo en los deportes de resistencia como correr o ciclismo". La cafeína aumenta la cantidad de ácidos grasos en la sangre, los músculos que permiten a los deportistas para absorber y quema la grasa para su conversión en combustible, conservando así las reservas de carbohidratos magras y permitiendo que el cuerpo los utilice más tarde.

Café reduce el riesgo de diabetes tipo 2
El café también reduce el riesgo de diabetes tipo 2, según un estudio realizado por el Instituto de la Sociedad Americana de Química. Los investigadores encontraron que aquellos que bebían al menos cuatro tazas de café al día redujeron su 50% de probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2. A partir de entonces, con cada taza adicional, el riesgo se reduce en un 7%.

Podría preservar la salud de su cerebro durante más tiempo
Investigadores de la Universidad del Sur de Florida y la Universidad de Miami encontraron que las personas mayores de 65 años con niveles altos de cafeína contrajeron la enfermedad de Alzheimer, dos y cuatro años más tarde que las personas con nivel de cafeína menor. El Dr. Chuanhai Cao, un neurocientífico de la Universidad del Sur de Florida y co-autor del estudio, dijo: "No estamos diciendo que el consumo moderado de café puede proteger completamente a una persona de la enfermedad de la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, creemos firmemente que esto puede reducir significativamente el riesgo de la enfermedad de Alzheimer o demorar su enfoque".

El café puede hacer más inteligente
En general, usted bebe el café cuando se está privado de sueño, ¿no es así? Bueno, no sólo sirve para mantenerte despierto, sino que también te hace más inteligente (e). CNN reveló que el café permitió al cerebro a trabajar de manera más eficiente e inteligente. Michael Lemonick, periodista de EL TIEMPO, dijo: "Cuando te falta sueño y tome cafeína, casi todas sus habilidades aumentan: tiempo de reacción, la vigilancia, la atención, el razonamiento lógico - las funciones más complejas asociadas con la inteligencia."

Se denomina café a la bebida que se obtiene a partir de las semillas tostadas y molidas de los frutos de la planta de café o cafeto (Coffea). La bebida es altamente estimulante, pues contiene cafeína. Por extensión, también se puede designar con este nombre al lugar de consumo de esta bebida y sus múltiples variantes, y de ese nombre hay también muchos sinónimos: cafetería o bistró, entre otros.

El cultivo del café se encuentra ampliamente difundido en los países tropicales y subtropicales. Llama particularmente la atención el caso de Brasil, porque concentra poco más de un tercio de la producción mundial (véase más adelante). Los granos del café son uno de los principales productos de origen agrícola que se comercializan en los mercados internacionales y a menudo supone una gran contribución a los rubros de exportación de las regiones productoras. El cultivo del café está culturalmente ligado a la historia y al progreso de muchos países que lo han producido por más de un siglo.

Se produjeron en todo el planeta un total de 6,7 millones de toneladas de café anualmente entre los años 1998 y 2000, y se espera que se eleve la cifra a 7 millones de toneladas anualmente en 2010.

En España, Portugal, Paraguay, Brasil y Río de la Plata es frecuente el consumo de café torrado o torrefacto (tostado en presencia de azúcar). Suele tomarse como desayuno o en la sobremesa después de las comidas, y es una de las bebidas sin alcohol más socializadoras en muchos países. Existen casi tantas formas de preparar esta bebida como consumidores pero la más popular, aparte de tomarlo solo, es la que lleva leche, aunque también se le suele añadir crema o nata, leche condensada, chocolate o algún licor. Se sirve habitualmente caliente, pero también se puede tomar frío o con hielo.
La industria del café mueve en la actualidad 70.000 millones de dólares al año, cifra superada únicamente por el petróleo en lo que se refiere a exportaciones de materia prima a escala mundial.
Actualmente, más de veinticinco millones de fincas familiares en unos ochenta países cultivan alrededor de quince mil millones de cafetos, cuya producción termina en los 2.250 millones de tazas de café que se consumen a diario.

Hay estudios actuales que se han realizado en relación con el café y sus implicaciones sociales, como el elaborado por Anthony Giddens, respecto del cual se incluye una breve descripción

Sociología del café...
  • Valor simbólico: para muchos occidentales la taza de café por la mañana es un rito personal, que se repite con otras personas a lo largo del día.
  • Utilización como droga: Muchos beben café para darse un "empujón adicional". Algunas culturas prohíben su uso.
  • Relaciones sociales y económicas: el cultivo, empaquetado, distribución y comercialización del café son actividades de carácter global que afectan a diversas culturas, grupos sociales y organizaciones dentro de esas mismas culturas, así como a miles de individuos. Gran parte del café que se consume en Europa y los Estados Unidos se importa de Sudamérica.
  • Desarrollo social y económico anterior: Las "relaciones en torno al café" actuales no siempre existieron. Se desarrollaron gradualmente y podrían desaparecer en el futuro.

El café es la segunda mercancía comercializada en el mundo, tras el petróleo. Se estima en 125 millones el número de personas que vive del cultivo del café, incluyendo 25 millones de pequeños productores. Cada año se beben 400.000 millones de tazas de café. Por tanto, en juego hay muchos intereses económicos y sociales extremadamente importantes. Respecto al café, la unidad de medida es la bolsa de 60 kg (en Colombia la medida son sacos de 70 kg). La producción mundial es superior a 100 millones de bolsas desde hace varios años (120 millones en 2002, 102 millones en 2003). 

De esta producción, se exportan más de 80 millones de bolsas cada año (88 millones en 2002, 84 millones en 2003). Los mayores exportadores del café son los sudamericanos. Colombia y Brasil han exportado desde hace décadas millones de toneladas de éste producto a todo el mundo. Dicen que de cada 10 hogares del mundo en los que se consume café en 9 de ellos el café proviene de América Latina más específicamente de América del Sur, de Colombia, Brasil o el Perú. También en la lista están Ecuador y Venezuela como productores. Ref: http://es.wikipedia.org/wiki/Caf%C3%A9

Se denomina café a la bebida que se obtiene a partir de las semillas tostadas y molidas de los frutos de la planta de café o cafeto (Coffea). La bebida es altamente estimulante, pues contiene cafeína. Por extensión, también se puede designar con este nombre al lugar de consumo de esta bebida y sus múltiples variantes, y de ese nombre hay también muchos sinónimos: cafetería o bistró, entre otros.

El cultivo del café se encuentra ampliamente difundido en los países tropicales y subtropicales. Llama particularmente la atención el caso de Brasil, porque concentra poco más de un tercio de la producción mundial (véase más adelante). Los granos del café son uno de los principales productos de origen agrícola que se comercializan en los mercados internacionales y a menudo supone una gran contribución a los rubros de exportación de las regiones productoras. El cultivo del café está culturalmente ligado a la historia y al progreso de muchos países que lo han producido por más de un siglo.

Se produjeron en todo el planeta un total de 6,7 millones de toneladas de café anualmente entre los años 1998 y 2000, y se espera que se eleve la cifra a 7 millones de toneladas anualmente en 2010.1

En España, Portugal, Paraguay, Brasil y Río de la Plata es frecuente el consumo de café torrado o torrefacto (tostado en presencia de azúcar). Suele tomarse como desayuno o en la sobremesa después de las comidas, y es una de las bebidas sin alcohol más socializadoras en muchos países. Existen casi tantas formas de preparar esta bebida como consumidores pero la más popular, aparte de tomarlo solo, es la que lleva leche, aunque también se le suele añadir crema o nata, leche condensada, chocolate o algún licor. Se sirve habitualmente caliente, pero también se puede tomar frío o con hielo.

La industria del café mueve en la actualidad 70.000 millones de dólares al año, cifra superada únicamente por el petróleo en lo que se refiere a exportaciones de materia prima a escala mundial.2 3 4

Actualmente, más de veinticinco millones de fincas familiares en unos ochenta países cultivan alrededor de quince mil millones de cafetos, cuya producción termina en los 2.250 millones de tazas de café que se consumen a diario.

El árbol de café tiene su centro de origen en la lejana Abisinia (en la geografía actual Etiopía), en el oriente de África. En el mundo sobresalen por su importancia comercial, la especie de los cafés arábigos y los de los cafés robustos. La primera especie abarca casi las tres cuartas partes de la producción mundial y se cultiva principalmente en Centro y Sur de América. El cafeto es probablemente originario de la provincia de Kafa, en Etiopía, pero la cuestión no está resuelta completamente.

Una leyenda muy comentada y difundida sobre el origen del café es la de un pastor de Abisinia (actual Etiopía), llamado Kaldi, observó el efecto tonificante de unos pequeños frutos rojos de arbustos en las cabras que lo habían consumido en los montes, efecto comprobado por él mismo al renovarse sus energías. Kaldi llevó unas muestras de hojas y de frutos a un monasterio —o a un santo musulmán, dependiendo de la versión—, donde los monjes probaron el brebaje preparado en base a los frutos, para evitar quedarse dormidos en los oficios nocturnos.15 16

Una teoría atribuye a los ancestros de los oromos ser los primeros en reconocer el efecto energizante del café: habrían mezclado con grasa sus granos molidos y formado bolitas para usarlas como raciones en expediciones guerreras. Aunque la distribución de los cafetos en África sugiere que planta crecía en forma silvestre o en cultivos a lo largo del continente desde la Antigüedad, no hay pruebas directas que permitan ubicar estos primeros cultivos ni que tribus lo usaban como estimulante.15

Los datos arqueológicos disponibles hoy en día no permiten afirmar el uso o conocimiento del café antes del siglo XV:15 17 el proceso de elaboración de la bebida, largo y complejo, explica quizás el descubrimiento tardío de las virtudes de las semillas del cafeto, poco atractivas inicialmente.[cita requerida] Dicha primera referencia narra que el café habría sido llevado desde Etiopía a Yemen —donde los sufíes lo usaban para permanecer despiertos durante sus oraciones—, para posteriormente extenderse a Arabia. Se le llamó entonces qahwa (قهوة), que significa vigorizante.17

Expansión en el mundo musulmán
Los efectos del café eran tales que fue prohibido en la llamada de imanes ortodoxos y conservadores en La Meca en 1511 y en El Cairo en 1532, pero la popularidad del producto, en particular entre los intelectuales, impulsó a las autoridades a cancelar el decreto. En 1583, Léonard Rauwolf, un médico alemán recién llegado de un viaje de diez años por Oriente Medio, fue el primer occidental en describir el brebaje:

Una bebida tan negra como la tinta, útil contra numerosos males, en particular los males de estómago. Sus consumidores lo toman por la mañana, con toda franqueza, en una copa de porcelana que pasa de uno a otro y de la que cada uno toma un vaso lleno. Está formada por agua y el fruto de un arbusto llamado bunnu. Estos comentarios llamaron la atención de mercaderes, a los que la experiencia del comercio de las especias les había hecho sensibles a este tipo de información.

En el siglo XV, los musulmanes introdujeron el café en Persia, Egipto, África Septentrional y Turquía.

El café llegó a Europa alrededor del año 1600, gracias a los mercaderes venecianos. Se aconsejó al Papa Clemente VIII prohibir el café, pues representaba una amenaza de los infieles. Después de haberlo probado, éste último bautizó la nueva bebida, declarando que dejar sólo a sus infieles el placer de esta bebida sería una lástima. El café fue bien recibido por los monjes por las mismas razones que los imanes: permite mantenerse despierto durante mucho tiempo y mantener el espíritu limpio. Los musulmanes, celosos de sus plantas de Coffea arábica, prohibieron su exportación. En 1650, un peregrino musulmán, Baba Budan19 consiguió siete plantas en la India que plantó en Mysore y cuyas plantas descendientes subsisten todavía hoy.

Introducción en Europa y en el Nuevo Mundo[editar]
Kofetarica (La bebedora de café), de 1888. Óleo sobre lienzo de Ivana Kobilca (1861–1926), en el Museo Nacional de Liubliana.

Estatua dedicada a Torrente Ballester, en el Café literario Novelty, fundado en 1905, en la Plaza Mayor de Salamanca, obra del escultor Fernando Mayoral.
Se considera que fue el botánico alemán Léonard Rauwolf quien, por primera vez, describió el café en un libro publicado en 1583.

El café resultó especialmente reprobado por los sectores protestantes, aunque no produciría reacciones tan ásperas como el tabaco. Ya en 1611 algunos terratenientes alemanes pusieron en marcha el sistema de prohibir su difusión. Estas medidas se mantienen durante al menos un siglo en el norte y este de Alemania, hasta que Federico II de Prusia despenaliza su uso, sometiéndolo al pago de un fuerte impuesto. El malestar frente al café prosiguió en el norte de Europa hasta bien entrado el siglo XIX.

Cuando en el siglo XVII llegó por primera vez el café a Europa, algunos sacerdotes católicos lo llamaron una amarga invención de Satanás, pues lo veían como un posible sustituto del vino, el cual, en su opinión, había sido santificado por Cristo. Sin embargo, según el libro Coffee, se dice que el papa Clemente VIII probó la bebida y al instante quedó cautivado. Para resolver el dilema religioso, bautizó simbólicamente el brebaje, haciéndolo así aceptable para los católicos.

En el sur y oeste de Europa se observó una mayor tolerancia. En la década de 1650 comenzó a ser muy importado y consumido en Inglaterra, y se comenzaron a abrir cafeterías en Oxford y en Londres. La primera cafetería en Londres se abrió en 1652.

Las cafeterías se convirtieron en lugares donde nacieron las ideas liberales, debido a la visita frecuente a esos lugares (donde, por cierto, se distribuían panfletos) por parte de filósofos y letrados. En 1676, esta agitación incitó al fiscal del rey Carlos II de Inglaterra a pedir el cierre de las cafeterías, citando crímenes de ofensa contra el propio rey y contra el reino. Las reacciones en contra de tal decisión fueron tales que el edicto de cierre debió revocarse. Los flujos de ideas alimentadas por el café modificaron profundamente al Reino Unido. Había más de dos mil cafeterías, según un registro del año 1700. La famosa compañía de seguros Lloyd's of London fue en su origen una cafetería, fundada en 1688.

En 1670 se abrió la primera cafetería en Berlín. En París, el café Procope fue el primero en abrir, en 1686, inventando una nueva forma de preparar el café: haciendo pasar agua caliente a través de un filtro con café molido.

La historia de las célebres cafeterías de Viena comenzó con la Batalla de Viena de 1683. A mediados del siglo XVIII todas las ciudades europeas tenían cafeterías, y en 1734 Johann Sebastian Bach compuso su célebre Cantata del café (BWV 211), en una de cuyas escenas una chica le pide a su padre que, si la castiga, no lo haga prohibiéndole el café, y dice que, si se casa, su marido deberá permitirle beberlo.

El café estuvo prohibido en Rusia, con penas incluso de tortura y de mutilación. Y, cuando la policía zarista encontraba a alguna persona presa de una crisis nerviosa, se lo atribuía al café.

Motín del té en Boston, 1773.
El café cruzó el Atlántico en 1689, con la apertura del primer establecimiento en Boston. La bebida ganó popularidad y obtuvo el rango de bebida nacional, después de que los rebeldes lanzaron al mar el té sobrepasado por la corona británica durante el motín del té en Boston. Esta operación clave se preparó en la cafetería Dragón verde.

El café alcanzó su completa aceptabilidad social en el siglo XVIII. Pronto los grandes cultivos se desplazaron a Ceilán e Indonesia, consolidándose posteriormente en América del Sur.

El café comenzó a cultivarse en las colonias inglesas, en particular en Ceilán, pero las plantaciones fueron devastadas por una enfermedad y finalmente sustituidas por plantaciones de té. En 1696, los holandeses lo hicieron cultivar en Indonesia y en Java. En 1714, el capitán de infantería Gabriel Mathieu de Clieu ocultó un esqueje de una planta de café ofrecida por Holanda al rey Luis XIV de Francia y conservada en los invernaderos reales para establecerlo en las cuestas del Monte Pelée en Martinica, en Santo Domingo y Guadalupe. Cincuenta años más tarde, se cuentan 19 millones de plantas en Martinica.

Lata de café de la primera mitad del siglo 20. De la colección del Museo del Objeto del Objeto.

Los holandeses llevaron semillas a la Guayana Holandesa y de allí a la vecina Guayana Francesa. La primera plantación en Brasil se estableció en 1727 con plantas sustraídas de la Guayana Francesa a pesar de fuertes medidas de seguridad impuestas por las autoridades coloniales. Su industria dependía de la práctica de la esclavitud, que se suprimió en 1888.

En 1784 los misioneros capuchinos llevaron las primeras semillas de café a Venezuela desde el Brasil mientras que a Colombia llegaron desde las Antillas Francesas. Los primeros cultivos en pequeña escala se registraron en los últimos tiempos coloniales, sobre todo en el departamento del Magdalena, en 1785.

Cuando el café alcanzó las colonias estadounidenses, no tuvo inicialmente tanto éxito como había tenido en Europa, ya que los colonos lo veían como un pobre sustituto del alcohol. Sin embargo, durante la Guerra de la Independencia, la demanda de café aumentó hasta tal punto que los distribuidores tuvieron que agrupar las escasas existencias y subir los precios drásticamente; parte de ello se debió a la disponibilidad reducida de té de los mercaderes británicos. El consumo de café entre los estadounidenses aumentó durante principios del siglo XIX, tras la Guerra de 1812, que había acabado con el acceso a las importaciones de té, y la gran demanda durante la Guerra de la Independencia, así como muchos adelantos en la tecnología para la elaboración de la bebida cimentó la posición del café como un producto diario en Estados Unidos.

En Colombia las primeras plantaciones a mediana escala se registraron en 1808 en Cúcuta y en 1813 Ignacio Ordóñez de Lara fue el primero en contar con un cultivo de 7.000 palos de café. En la región del Cundinamarca fue Tyreel Moore en 1867 quien estableció los primeros cultivos y Mariano Ospina Rodríguez en el departamento de Antioquia. En el Departamento de Caldas en el llamado eje cafetero colombiano los responsables fueron Eduardo Walker en jurisdicción de La Cabaña y Antonio Pinzón en el Águila y para 1890 el café se constituye en base de la economía regional. En 1886 Simón López lo extendió a la ciudad de Pereira de donde partió la expansión del cultivo a zonas del Quindío y al Valle del Cauca.

En España, a finales del siglo XIX y principios del XX, también los intelectuales comenzaron a reunirse en cafeterías, algunas de las cuales a día de hoy son auténticas instituciones: Café Gijón (Madrid, 1888), Café Novelty (Salamanca, 1905) o el Café de Fornos (Madrid, 1907) entre otros.

Hay estudios actuales que se han realizado en relación con el café y sus implicaciones sociales, como el elaborado por Anthony Giddens, respecto del cual se incluye una breve descripción

Sociología del café...

1. Valor simbólico: para muchos occidentales la taza de café por la mañana es un rito personal, que se repite con otras personas a lo largo del día.

2. Utilización como droga: Muchos beben café para darse un "empujón adicional". Algunas culturas prohíben su uso.

3. Relaciones sociales y económicas: el cultivo, empaquetado, distribución y comercialización del café son actividades de carácter global que afectan a diversas culturas, grupos sociales y organizaciones dentro de esas mismas culturas, así como a miles de individuos. Gran parte del café que se consume en Europa y los Estados Unidos se importa de Sudamérica.

4. Desarrollo social y económico anterior: Las "relaciones en torno al café" actuales no siempre existieron. Se desarrollaron gradualmente y podrían desaparecer en el futuro."

Ref_ Wikipedia

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